La importancia del color, las texturas y la iluminación en los ambiente de trabajo en oficina

En toda actividad humana, el entorno resulta muy importante como estímulo y condimento para impulsar las ganas de realizar ciertas tareas.
A nivel corporativo, o en entidades públicas, es importante también que el personal disponga de un ambiente agradable, tanto a nivel puramente espacial, como estético y funcional. También es clave que los espacios estén lo mejor iluminados que se pueda, idealmente con luz natural. Los muebles de oficina tienen un rol importante que cumplir en este marco, ya que por un lado pueden contribuir a conformar espacios más funcionales y cómodos, y también más bellos y modernos. Otro tema en el que pueden hacer un aporte central los amoblamientos de oficina es en el de la propuesta vincular: los modernos puestos de trabajo que conectan personas entre sí en una misma “isla”, por caso, favorecen el trabajo en colaboración y acercan a las personas, dando lugar a la posibilidad de que se tejan lazos humanos de mayor proximidad, y que por lo tanto se trabaje con más alegría y entusiasmo.

Por todos estos factores el tema del color, de las formas y las texturas de mobiliario para oficina no debe dejarse librado al azar. Tampoco debe descuidarse el tema de la iluminación de los ambientes de trabajo, y en este sentido economizar mobiliario y hacerlo más funcional y práctico puede ayudar a generar cierto “silencio visual”, y a permitir también que la luz circule de mejor manera.

Fábrica de muebles de oficina en Buenos Aires

Enfocándonos específicamente en el tema de la paleta de colores del equipamiento de oficinas, conviene apuntar que la gama cromática que se elija puede tener injerencia sobre el ánimo del personal: puede estimularlo, relajarlo, deprimirlo, etc. Este tema ya está muy bien estudiado, y las conclusiones indican que el color empleado puede definir en parte cómo se sentirá la gente en el trabajo, ya que tiene un impacto tanto a nivel de las conductas, a nivel emocional y también físico. Por lo tanto es importante usarlo de modo muy consciente a la hora de proponer muebles de oficina en Buenos Aires. Por sus efectos emocionales y prácticos, en la fabricación de muebles de oficina debe tenerse muy presente la cuestión del color, y también la de las texturas o materiales utilizados en el diseño del mobiliario para oficina. En tal sentido los colores claros y suaves –dominados por el beige y el amarillo, que son tonalidades además bastante cálidas- generan entornos más armoniosos. En cambio en la fabricación de equipamiento para oficinas no debería abusarse de ciertos tonos neutros (por ejemplo tonalidades antracita o gris metalizado) ya que como decíamos cierta presencia de color genera equilibrios agradables. Y en tal sentido importan todos los elementos: los amoblamientos de oficinas propiamente dichos, pero también obviamente las paredes, los techos y hasta las alfombras, por ejemplo.

Como fábrica de muebles de oficina que opera esencialmente en Buenos Aires, en Brenkier tenemos siempre presente estos factores complementarios entre sí. Obviamente no se trata tampoco de que el mobiliario para oficina tenga colores demasiado intensos, ya que eso también podría impactar negativamente en la productividad del personal, por el carácter agresivo de los tonos fuertes. En la actualidad se empezó a acuñar el concepto de ergonomía para referirse también a los colores del puesto de trabajo o del equipamiento de oficinas (antes solo se usaba para a cuestión de las formas). Equipamiento con gamas no ergonómicas sería aquel que por ejemplo tiene colores demasiado intensos, que tornan difícil la concentración o sobreexcitan, o que implican elevados contrastes y generan estrés, o fatigan la vista. Esto es clave en el área de trabajo propiamente dicha; en cambio, en las áreas de paso o de recepción, estas premisas tal vez pueden relajarse un poco más.

Aumentos de productividad en ambientes agradables

Evitar el exagerado contraste entre los tonos de un mismo sector, es una técnica adecuada. Lo cual no implica que no pueda haber diferencias entre los colores empleados entre áreas diversas, cosa que naturalmente puede hacerse extensiva al mobiliario para oficina. Con texturas, materiales y colores adecuados en las paredes y en el equipamiento de oficinas, puede crearse un entorno armónico desde el punto de vista sensorial, cosa que puede tener buenos resultados en la productividad de la gente. Si a esto le sumamos el buen uso de la luz y las transparencias, se van sumando condimentos para hacer que la oficina sea un espacio agradable, en el que se propicie un buen desempeño laboral. Los colores más bien cálidos (amarillo, naranja, marrón) tienden a ser estimulantes para la productividad.

En la fabricación de muebles de oficina en Buenos Aires, desde Brenkier consideramos todas estas cuestiones. Por su parte, en la fabricación de equipamiento para oficinas también hay que tener presente que los colores más bien fríos (celestes, azules) tienen un efecto de tranquilizar a la gente, y propiciar una mejor concentración (por ejemplo esto es aplicable a sectores orientados al análisis financiero o la contabilidad). Por lo demás, los colores neutros aplicados los amoblamientos de oficina en gerencias y sectores de dirección, comunican atributos como neutralidad, transparencia, sobriedad, etc. Sumándole tonos levemente cálidos, se puede incluso suavizar la rigidez del entorno, y por extensión, del líder en cuestión.

Muebles de oficina en Buenos Aires

Por lo demás, disponer muebles que ordenen el espacio de manera funcional, siempre da lugar a un mayor bienestar y confort de la gente. En tal sentido una tendencia fuerte es minimizar los niveles de contaminación visual en los sitios de trabajo, con mobiliario para oficina bien elegido y sin estridencias. También se debe procurar que los muebles de oficina comulguen entre sí, y con las características del inmueble. ¡Contáctenos para que podamos profundizar sobre este interesante tema!

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